Para Arquitectos

Relevamiento Previo Demolicion Checklist

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El relevamiento previo a una demolición es la tarea que más se subestima y la que más problemas evita. Una estructura que parece simple desde afuera puede esconder sorpresas costosas: materiales peligrosos, refuerzos no registrados en planos, instalaciones activas, medianeras en estado crítico. Hacerlo bien antes de empezar ahorra tiempo, dinero y responsabilidad.

Relevamiento estructural: qué buscar en la estructura existente

El primer paso del relevamiento es entender la lógica estructural de lo que se va a demoler:

Tipo de estructura: mampostería de ladrillo, hormigón armado, acero, madera, o combinaciones. Cada uno requiere una secuencia de demolición distinta y equipamiento específico.

Estado de conservación: fisuras activas, manchas de humedad, desprendimientos, oxidación visible de armaduras, asentamientos diferenciales. Un edificio deteriorado puede tener zonas de colapso inminente que hay que identificar antes de tocar nada.

Cargas actuales: si el edificio está habitado parcialmente o si hay instalaciones activas, el relevamiento debe incluir la condición de carga real de la estructura al momento de la demolición.

Documentación gráfica: si existen planos originales, cotejar lo construido con lo proyectado. Las ampliaciones no autorizadas son frecuentes y pueden alterar completamente el comportamiento estructural.

Checklist estructural básico:

Materiales peligrosos: el relevamiento que no se puede omitir

En edificaciones construidas antes de 1990, es obligatorio verificar la presencia de materiales que requieren tratamiento especial para su retiro:

Asbesto (amianto): presente en chapas onduladas de fibrocemento, cañerías, tapas de tableros eléctricos, pisos vinílicos de la época, aislamientos térmicos. El asbesto no es solo un riesgo para quien lo manipula: su liberación durante demolición expone a los vecinos y genera responsabilidad legal grave. La remoción debe hacerla una empresa certificada para el manejo de materiales peligrosos.

Plomo: en pinturas antiguas (especialmente en interiores de edificios pre-1960), en cañerías de instalaciones sanitarias antiguas.

PCB: en transformadores eléctricos y capacitores de cierta época.

Combustibles y residuos peligrosos: en edificios con uso industrial previo, puede haber tanques de combustible soterrados, residuos de solventes o sustancias tóxicas en el suelo.

Checklist de materiales peligrosos:

Instalaciones: cortarlas antes de demoler

Una demolición con instalaciones activas es un accidente esperando ocurrir. El relevamiento debe mapear y verificar el estado de corte de:

Gas: verificar que la llave de paso del medidor esté cerrada y que la empresa distribuidora (Metrogas, Litoral Gas, etc.) haya procedido a la baja del servicio. Una cañería de gas dañada durante demolición puede generar explosión.

Electricidad: solicitar la desconexión del medidor a la distribuidora (EDESUR, EDENOR u otras según zona). Verificar que no haya cableado improvisado o empalmes clandestinos que no figuren en los planos.

Agua y cloacas: cerrar el ramal en la llave de calle. Las cañerías de cloaca empotradas en losa o enterradas deben mapearse para no cortarlas con maquinaria.

Telecomunicaciones: telefonía, datos, cable. Algunos de estos servicios tienen cables que deben ser trasladados antes de la demolición y requieren coordinación con las empresas de servicios.

Checklist de instalaciones:

Linderos y entorno: lo que podés dañar sin querer

El relevamiento no termina en los límites del predio. Lo que está alrededor puede ser tan importante como lo que está adentro:

Medianeras: evaluar el estado estructural de las medianeras compartidas. Si el edificio lindero se apoya en la pared que se va a demoler, hay riesgo de colapso del lindero. El informe de apuntalamiento debe preceder a la demolición.

Fundaciones y subsuelos: si hay excavación prevista, mapear las profundidades de cimentación de los edificios linderos. Un subsuelo mal planificado puede afectar las fundaciones vecinas.

Vía pública: árboles, postes de alumbrado, señales de tránsito. El permiso de ocupación de vía pública debe contemplar el espacio necesario para maquinaria y contenedores de escombros.

Edificios habitados en contacto: si hay vecinos viviendo en el lindero, el plan de demolición debe minimizar vibraciones, polvo y ruido. La coordinación con los vecinos antes de iniciar reduce conflictos.

Checklist de linderos:

En resumen

El relevamiento previo es el trabajo que se hace antes de tocar una sola pared. Un checklist completo —estructura, materiales peligrosos, instalaciones, linderos— es la diferencia entre una demolición controlada y un accidente con consecuencias legales y económicas que ningún presupuesto cubre.

Preguntas Frecuentes

Idealmente, ambos. El arquitecto director de obra debe hacer el relevamiento técnico-estructural y de materiales, que forma parte de su función profesional. La empresa de demolición debe hacer su propio relevamiento operativo para planificar la secuencia de trabajo. Cuando ambos lo hacen, se comparten hallazgos y se reduce la cantidad de imprevistos durante la ejecución.

Sí. La normativa nacional de higiene y seguridad (Resolución 845/96 SRT y normas complementarias) regula el trabajo con asbesto. Para edificaciones pre-1990, la presencia de asbesto debe evaluarse antes de la demolición y, si se confirma, la remoción debe hacerla personal capacitado con EPP específico. El incumplimiento puede generar sanciones laborales y responsabilidad civil por daños a la salud.

Hay que contactar a la distribuidora de gas de la zona (Metrogas, Litoral Gas, etc.) y solicitar el corte definitivo del servicio. El trámite puede llevar varios días hábiles, por lo que hay que iniciarlo con anticipación al inicio de la demolición. La distribuidora emite una constancia del corte que conviene tener archivada.

La obra debe detenerse en esa zona y consultar con un especialista en remediación de suelos. Los tanques soterrados pueden contener combustible o vapores que representan riesgo de incendio o explosión. Dependiendo del estado del tanque y el contenido, puede ser necesario notificar a la autoridad ambiental provincial. El costo de remediación es responsabilidad del propietario del predio.

Sí. El relevamiento debe tener registro escrito (informe técnico) y fotográfico. Este documento protege al profesional en caso de disputas sobre daños a linderos o a la vía pública, y sirve de base para el proyecto de demolición. En algunos municipios, el proyecto de demolición requiere incluir un informe de estado previo de las estructuras linderas.

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