Si empleás personal en obra, las contribuciones patronales no son opcionales. Son obligaciones legales que combinan seguridad social, cobertura de salud, seguro de accidentes y registros sectoriales. En construcción, la carga es más alta que en otros sectores — y las consecuencias de no cumplir son graves. Acá te explicamos qué pagás, a quién y por qué.
¿Qué son los aportes patronales en construcción?
Los aportes patronales son contribuciones que el empleador paga sobre el salario bruto de cada trabajador. No se descuentan del sueldo del empleado — las pagás vos como empleador, por encima del salario convenido. En el sector de la construcción, estas contribuciones se canalizan hacia distintos organismos según su destino: jubilación, obra social, ART, y organismos propios del sector como el IERIC y la FAT.
El total de carga patronal en construcción puede superar el 20% del salario bruto, dependiendo de la categoría del trabajador y el tipo de obra. Este porcentaje hay que tenerlo bien calculado antes de presupuestar cualquier trabajo.
IERIC: el aporte sectorial obligatorio
El Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) recibe un porcentaje del salario de cada trabajador registrado en obra. Este aporte financia el sistema de credenciales laborales, la estadística sectorial y los programas de capacitación.
Todo empleador en construcción debe estar inscripto en IERIC y realizar los aportes mensualmente. El incumplimiento genera deuda más intereses, y puede impedir que tus trabajadores obtengan o renueven su credencial — lo que los deja inhabilitados para ingresar a determinadas obras.
Obra social: ConstruirSalud y la contribución patronal
La obra social del sector es ConstruirSalud (ex OSPLAD). Recibe aportes tanto del trabajador como del empleador. El empleador contribuye con un porcentaje del salario bruto destinado a cubrir las prestaciones médicas del trabajador y su grupo familiar.
Además de ConstruirSalud, el empleador aporta al FONSAT (Fondo Solidario) y a la FAT (Federación Argentina de Trabajadores de la Construcción), que financia actividades gremiales. Estos montos también están fijados en el convenio colectivo y se actualizan con cada paritaria.
ART: la cobertura que no podés omitir
La Aseguradora de Riesgos del Trabajo es obligatoria para todos los empleados en relación de dependencia. En construcción, la prima es más alta que en otros rubros porque la siniestralidad es mayor. Trabajos en altura, manejo de maquinaria pesada y excavaciones son actividades de riesgo elevado.
Contratás la ART con una aseguradora habilitada por la SRT. El costo varía según la masa salarial, el tipo de obra y el historial de siniestros de tu empresa. No tener ART activa implica responsabilidad directa del empleador ante cualquier accidente, más multas y clausuras.