Trabajar con explosivos en demolición es una especialización que requiere habilitaciones específicas, formación técnica rigurosa y cumplimiento estricto de la normativa del RENAR (Registro Nacional de Armas). No cualquier empresa ni cualquier operador puede usar explosivos en demolición: es uno de los sectores más regulados de toda la industria de la construcción en Argentina.
¿Cuándo se usan explosivos en demolición?
El uso de explosivos en demolición es técnicamente viable y económicamente conveniente en situaciones específicas:
Demolición de grandes estructuras: Chimeneas industriales, torres de hormigón, edificios de varios pisos en zonas donde no hay riesgo para terceros. La técnica de voladura controlada (implosión dirigida) permite derribar una estructura en segundos con una precisión que los métodos mecánicos no pueden igualar.
Demolición en zonas de difícil acceso: Estructuras en zonas montañosas, presas, puentes o fundaciones en zonas submarinas donde la maquinaria convencional no puede operar.
Fractura de roca en excavaciones: Cuando la roca no puede romperse con martillo hidráulico por su dureza, la voladura controlada en bermas (tronadura) es el método más eficiente.
Demolición de fundaciones y pilotes: Los pilotes de hormigón de gran diámetro que no pueden extraerse por tracción a veces se fragmentan con carga explosiva lineal.
Es importante distinguir: la voladura controlada para demolición (implosión de edificios) es técnicamente muy diferente de la tronadura en cantera o mina. Ambas requieren habilitaciones, pero las técnicas y los protocolos de seguridad son distintos.
Habilitaciones requeridas: RENAR y normativa aplicable
En Argentina, el uso, almacenamiento y transporte de explosivos está regulado por la Ley 20.429 de Armas y Explosivos y el decreto reglamentario. La autoridad de aplicación es el RENAR (hoy Agencia Nacional de Materiales Controlados - ANMaC desde 2017).
Para trabajar con explosivos en demolición, se requieren las siguientes habilitaciones:
Credencial de Operador de Explosivos: El trabajador que manipula, prepara y dispara cargas explosivas debe estar registrado como Operador de Explosivos ante la ANMaC. El trámite incluye antecedentes personales (certificado de antecedentes penales, análisis psicofísico), aprobación de examen teórico y práctico, y credencial vigente con renovación periódica.
Habilitación de la empresa: La empresa que ejecuta trabajos con explosivos debe estar habilitada por la ANMaC como Empresa Prestadora de Servicios con Explosivos. Esta habilitación implica contar con personal certificado, infraestructura de almacenamiento aprobada (polvorín) o trabajar con distribuidor autorizado.
Autorización por obra: Para cada trabajo específico de demolición con explosivos, se debe tramitar una autorización puntual ante la ANMaC, indicando la localización de la obra, el tipo y cantidad de explosivo a usar y el operador responsable.
Permisos municipales: Además de la habilitación nacional, cada municipio puede exigir permisos adicionales para el uso de explosivos en su jurisdicción, especialmente en zonas urbanas.
Formación y carrera como operador de explosivos
La formación para trabajar con explosivos en demolición no se encuentra en universidades ni institutos técnicos convencionales. El camino típico es:
Base en construcción o minería: La mayoría de los operadores de explosivos en demolición provienen de la industria minera o de canteras, donde el uso de explosivos es parte del trabajo cotidiano. El carnet IERIC y la experiencia en obras de excavación son el punto de partida.
Cursos habilitantes: La ANMaC reconoce cursos de formación para operadores de explosivos impartidos por instituciones autorizadas. El curso incluye componentes teóricos (tipos de explosivos, iniciadores, cálculo de cargas, balística interna) y prácticos (manejo, almacenamiento, transporte y disparo).
Capacitación en voladura controlada: La técnica de implosión de edificios requiere formación específica adicional, porque involucra el cálculo de secuencias de detonación, análisis estructural y gestión de la onda de presión para dirigir el colapso en la dirección correcta.
Actualización continua: Las credenciales de operador tienen vencimiento. La actualización requiere cursos de actualización y recertificación periódica.
Contactate con contacto@caede.com.ar para conocer qué empresas miembro de CAEDE trabajan con explosivos en demolición y si tienen posiciones o programas de formación disponibles.
Seguridad, responsabilidad y riesgos del trabajo con explosivos
El trabajo con explosivos es uno de los más riesgosos de la industria de la construcción. Los protocolos de seguridad no son recomendaciones: son obligaciones legales cuyo incumplimiento implica responsabilidad penal.
Perímetro de exclusión: Antes de cualquier voladura, se establece un perímetro de seguridad que debe estar libre de personas. El tamaño del perímetro depende del tipo de explosivo y la energía de la carga.
Aviso previo: Las voladuras en zona urbana o cercana a rutas y vías deben notificarse a los vecinos, municipio, policía y eventualmente a la FAA si hay rutas aéreas cercanas.
Control de fragmentos y onda de presión: Una voladura mal diseñada puede proyectar fragmentos de hormigón a distancias peligrosas o generar una onda de presión que dañe estructuras adyacentes o cause lesiones auditivas en personas no protegidas.
Transporte de explosivos: El transporte requiere vehículo habilitado, acompañante con credencial de operador, hoja de ruta aprobada por ANMaC y comunicación con gendarmería en ciertos tramos.
Las empresas habilitadas cuentan con todos los protocolos, seguros y documentación requerida. No contratés servicios de voladura con empresas o personas sin credencial ANMaC vigente.