La construcción sustentable pasó de ser una tendencia de nicho a convertirse en una exigencia creciente del mercado, los reguladores y los propios profesionales del sector. En Argentina, el camino es más lento que en los países que lideran la agenda verde, pero la dirección es clara: los edificios del futuro van a ser más eficientes energéticamente, más responsables en el uso de recursos y más conscientes de su impacto ambiental desde la etapa de diseño. Este artículo analiza dónde estamos, qué falta y qué pueden hacer las empresas del sector para posicionarse en este segmento.
Qué es la construcción sustentable y por qué importa ahora
La construcción sustentable —también llamada construcción verde o edificación de bajo impacto— integra criterios ambientales, económicos y sociales en todas las etapas del ciclo de vida de un edificio: diseño, construcción, operación, mantenimiento y demolición o deconstrucción.
No es solo una cuestión de moda o marketing: el sector de la construcción a nivel global es responsable de aproximadamente el 40% del consumo energético, el 30% de las emisiones de CO2 y más del 35% de los residuos generados en las economías industrializadas. En Argentina, los números son similares. La construcción no puede pretender ser ajena al debate sobre cambio climático y eficiencia de recursos.
Además de los argumentos ambientales, hay razones económicas muy concretas para la construcción sustentable:
- Menor costo operativo: Un edificio bien aislado, con sistemas eficientes de iluminación y climatización, genera ahorros energéticos significativos a lo largo de su vida útil.
- Mayor valor de mercado: Los inmuebles con certificación verde tienen precios de venta y alquiler superiores en los mercados donde esta certificación es reconocida.
- Acceso a financiamiento verde: Los bancos y organismos internacionales tienen líneas de crédito específicas para proyectos sustentables, generalmente con condiciones más favorables.
El estado actual en Argentina: avances y brechas
Argentina tiene un marco normativo incipiente en materia de construcción sustentable. La Ley Nacional de Presupuestos Mínimos para la Eficiencia Energética en Edificios (Ley 27.191 y normas complementarias) y las ordenanzas de varios municipios —especialmente en CABA, Córdoba y Mendoza— establecen requisitos mínimos de eficiencia energética para obras nuevas.
Las certificaciones internacionales como LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), EDGE y BREEAM tienen presencia en el mercado argentino, aunque su adopción es aún limitada a proyectos corporativos y de alto perfil. El primer edificio certificado LEED en Argentina data de 2007, y desde entonces el número creció, pero sigue siendo bajo comparado con el volumen total de construcción.
Los sectores más avanzados en sustentabilidad son:
- Edificios corporativos de grandes empresas nacionales e internacionales, que tienen compromisos de ESG y miden su huella de carbono.
- Desarrollos industriales y logísticos que buscan eficiencia energética por razones de costo operativo.
- Hoteles y hospitality con estándares internacionales que deben cumplir requisitos de cadenas globales.
El segmento residencial masivo, donde está la mayor parte del stock edilicio argentino, tiene la adopción más baja. Los desarrolladores de vivienda tienen incentivos limitados para invertir en sustentabilidad cuando el comprador no lo valora económicamente en el precio.
Materiales y técnicas: las opciones disponibles en Argentina
La buena noticia es que muchas técnicas y materiales de construcción sustentable son accesibles y probadas en el mercado argentino. No se trata solo de importar tecnología cara — hay mucho que se puede hacer con lo que ya existe localmente.
Aislación térmica: La correcta aislación de muros, techos y carpinterías es una de las medidas de mayor retorno en eficiencia energética. Lana de vidrio, poliestireno expandido (EPS), poliuretano proyectado y sistemas EIFS (External Insulation Finishing System) están disponibles localmente a precios razonables.
Sistemas de iluminación eficiente: La iluminación LED y los sistemas de control por sensor son tecnología madura, de bajo costo y con retorno de inversión muy rápido.
Captación solar y termosolar: Los paneles solares fotovoltaicos para generación eléctrica y los colectores termosolares para agua caliente son tecnologías disponibles en Argentina, con costos que cayeron significativamente en los últimos años. Hay incentivos fiscales en algunas provincias para su instalación.
Gestión de agua: Sistemas de recolección de agua de lluvia, grises y reutilización son técnicas relativamente económicas que reducen el consumo de agua potable en edificios.
Materiales locales y de bajo impacto: El uso de materiales de producción local (reduciendo el transporte), materiales reciclados y técnicas constructivas con tierra (pisé, adobe) son opciones sustentables que tienen raigambre regional en muchas provincias argentinas.
El rol de la demolición en la economía circular
Una dimensión de la construcción sustentable que toca directamente a las empresas de demolición es el concepto de economía circular aplicada a la construcción. La economía circular propone que los materiales mantengan su valor el mayor tiempo posible y que el concepto de 'residuo' sea reemplazado por el de 'recurso'.
En el contexto de demolición, esto se traduce en la demolición selectiva que ya mencionamos en otro artículo: desmontar estructuras de manera que los materiales puedan recuperarse y reutilizarse o reciclarse. El hormigón triturado como árido reciclado, el acero como chatarra, los ladrillos para nueva construcción — cada tonelada recuperada es una tonelada que no va a un relleno sanitario y una tonelada de material nuevo que no hay que producir.
Las empresas de demolición que desarrollen capacidades de demolición selectiva certificada tienen una propuesta de valor muy diferenciada. En proyectos con sensibilidad ambiental o certificación verde, el plan de gestión de residuos de demolición es una variable de decisión real en la selección del contratista.
Cómo posicionarse: pasos concretos para empresas del sector
Para una empresa de construcción, excavación o demolición que quiera posicionarse en el segmento sustentable, los pasos son graduales:
Paso 1: Capacitarse y entender el lenguaje. Las certificaciones LEED, EDGE y las normas IRAM de eficiencia energética en edificios tienen un vocabulario propio. Conocerlo permite participar en proyectos que requieren estos estándares.
Paso 2: Documentar las prácticas actuales. Muchas empresas ya hacen cosas sustentables sin saberlo o sin documentarlas: separan residuos, minimizan el desperdicio de materiales, usan combustibles eficientemente. Documentar estas prácticas es el primer paso para certificarlas.
Paso 3: Gestión certificada de residuos de obra. Es uno de los puntos más directamente relacionados con el sector demolición-construcción en los sistemas de certificación verde. Implementar un plan de gestión de RCD y documentarlo puede ser un diferenciador en licitaciones.
Paso 4: Aliarse con estudios de arquitectura y empresas con enfoque ESG. El cliente que quiere construir sustentable empieza con el arquitecto o el desarrollador. Estar en la red de proveedores recomendados de profesionales con este perfil es la manera más eficiente de acceder a este segmento.