Las obras de construcción, demolición y excavación utilizan maquinaria que consume gasoil, nafta o aceites lubricantes, y en muchos casos resulta operativamente conveniente mantener un tanque de combustible en la obra. Sin embargo, el almacenamiento de combustibles en obra está regulado por normas de seguridad e higiene, normas ambientales y, en algunos casos, por la normativa específica de transporte y almacenamiento de sustancias inflamables. Cumplir con estos requisitos protege a los trabajadores, al entorno y a la empresa ante inspecciones y siniestros.
Marco Normativo Aplicable
El almacenamiento de combustibles en obra en Argentina se rige por el Decreto 911/96 (Higiene y Seguridad en la Industria de la Construcción), que establece requisitos para el almacenamiento de líquidos inflamables en obra; la Ley 13.660 y el Decreto 10.877/60 sobre seguridad en el almacenamiento de combustibles y sus tanques; las normas IRAM relacionadas con instalaciones de almacenamiento de inflamables; y las regulaciones del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) o del ENRE cuando aplique. A nivel municipal, muchos distritos requieren autorización expresa para el almacenamiento de combustibles en predios temporales como obradores, dada la condición de sustancia inflamable que los clasifica como potencialmente peligrosos.
Capacidad Permitida y Tipos de Tanques
El Decreto 911/96 distingue entre el almacenamiento de pequeñas cantidades (bidones, jerricanes) y el almacenamiento en tanques fijos o móviles. Para cantidades mayores a 200 litros, se recomienda contar con tanque metálico homologado con bandeja de contención perimetral que retenga el 110% del volumen del tanque ante derrames. Los tanques deben estar ubicados lejos de fuentes de calor, chispas o llamas abiertas, en área ventilada y señalizada como zona de riesgo de incendio. Deben contar con puesta a tierra para evitar acumulación de electricidad estática, extintor de polvo ABC de al menos 5 kg en las inmediaciones y cartelería de prohibición de fumar y uso de fuego. El tanque no debe almacenarse en sótanos ni en áreas cerradas sin ventilación adecuada.
Procedimientos de Carga y Despacho de Combustible
La carga del tanque debe realizarse mediante camión cisterna habilitado, con el motor del camión apagado durante el trasvase y el tanque conectado a tierra para evitar cargas electrostáticas. El despacho (carga de maquinaria desde el tanque) debe hacerse con pistola dispensadora y en zona delimitada, lejos del obrador y de materiales combustibles. Todo el personal que opere el tanque debe haber recibido capacitación específica en manejo de líquidos inflamables, uso de extintores y procedimiento de emergencia ante derrames o incendios. El registro de ingresos y egresos de combustible ayuda a controlar el consumo y detectar pérdidas o desvíos.
Gestión Ambiental de Derrames y Residuos
Un derrame de combustible en obra puede generar responsabilidad ambiental ante el OPDS o el municipio. Para prevenir y gestionar derrames, el obrador debe contar con: kit anticontaminación (absorbentes, guantes y bolsas para residuos impregnados); protocolo escrito de respuesta ante derrames; y disposición de los residuos impregnados de combustible como residuos peligrosos conforme a la Ley 24.051 y sus normas complementarias. Los trapos, absorbentes y envases usados no pueden descartarse como residuos sólidos urbanos comunes; deben ser entregados a un operador de residuos peligrosos habilitado. El libro de obra debe registrar los incidentes de derrame y las acciones correctivas tomadas.