Un derrumbe en obra es la situación más crítica que puede enfrentar un director de obra. Los primeros minutos determinan si el evento queda en susto o se convierte en tragedia. Conocer el protocolo de emergencia no es opcional: es parte de la formación que todo profesional responsable de una obra debe tener incorporada antes de que ocurra el incidente.
Los primeros 5 minutos: qué hacer y qué no hacer
La reacción inmediata ante un derrumbe es la que más impacta en el desenlace. Las prioridades son:
1. Evacuar el área: detener todos los trabajos, sacar a toda persona de la zona de riesgo y establecer un perímetro de seguridad. Nadie debe ingresar al área colapsada hasta que haya evaluación técnica del riesgo de derrumbe secundario.
2. Activar los servicios de emergencia: llamar al 107 (SAME en CABA o servicio médico de emergencias local), 100 (bomberos) y 911 (emergencias policiales). Dar la dirección exacta, describir el tipo de derrumbe y si hay personas atrapadas.
3. Cortar suministros: gas, electricidad y agua deben ser cortados en el medidor del edificio o en la acometida de calle. Un derrumbe con gas activo es una emergencia dentro de la emergencia.
4. No mover escombros sin coordinación: el instinto de remover material para buscar atrapados puede generar derrumbes secundarios. Esperá a los equipos de rescate con formación específica.
Lo que NO hay que hacer: ingresar al área colapsada sin equipo de protección, mover columnas o muros dañados, usar maquinaria pesada cerca de la zona de colapso hasta que haya evaluación estructural.
Notificaciones obligatorias: a quién llamar en las primeras horas
Además de los servicios de emergencia, hay notificaciones formales que el director de obra y/o el empleador deben realizar:
- ART: el empleador tiene la obligación de notificar al asegurador de riesgos del trabajo de manera inmediata ante cualquier accidente de trabajo. El número de la ART debe estar disponible en la obra en todo momento.
- Ministerio de Trabajo: en accidentes graves o fatales, la notificación es obligatoria en los plazos establecidos por la Ley 24.557 y sus normas reglamentarias.
- Comitente: el dueño de la obra debe ser informado del evento de manera fehaciente.
- Organismo municipal de obras: en CABA, el GCBA debe ser notificado de derrumbes que afecten la vía pública o linderos. En provincia, la Dirección de Obras Particulares o equivalente.
- Colegio Profesional: algunos colegios tienen protocolos de notificación ante accidentes graves en obras donde hay profesionales matriculados.
Documentá cada notificación con fecha, hora y persona contactada. Esa documentación puede ser crítica en una eventual investigación o proceso judicial.
Responsabilidades del director de obra ante un derrumbe
El derrumbe activa un análisis de responsabilidades que puede involucrar al director de obra, al constructor, al proyectista y al propietario. La exposición legal del profesional depende de varios factores:
- ¿El derrumbe ocurrió en una estructura que el profesional debía supervisar?
- ¿Hubo indicios previos de riesgo que no fueron documentados ni comunicados?
- ¿Se tomaron las medidas de seguridad exigidas por la normativa vigente?
- ¿Hay registros de libro de obra, informes de avance y comunicaciones con el comitente?
En obras de demolición, la responsabilidad del director de obra es particularmente sensible porque la estructura intervenida ya está en proceso de deterioro controlado. Un derrumbe durante demolición puede tener causas estructurales (estado de la construcción existente), operativas (mala secuencia de demolición) o de imprevistos (hallazgos de materiales no registrados en planos).
El libro de obra actualizado es la mejor herramienta de defensa del profesional. Cada visita, cada orden de trabajo, cada señalamiento de riesgo debe estar registrado con fecha y firma.
Prevención: el protocolo que evita la emergencia
El mejor protocolo de derrumbe es el que nunca tiene que activarse. Las medidas preventivas en obras de demolición incluyen:
- Relevamiento estructural previo: evaluar el estado de la estructura antes de comenzar la demolición. Detectar patologías, humedad, oxidación de armaduras, fisuras activas.
- Secuencia de demolición planificada: la demolición no es demoler lo más visible primero. Hay que respetar la lógica estructural de cargas para no generar inestabilidad en etapas intermedias.
- Apuntalamiento preventivo: proteger medianeras y elementos que van a quedar en pie durante la demolición parcial.
- Control de accesos: nadie sin EPP debe ingresar a la zona de trabajo. El perímetro debe estar cercado y señalizado.
- Plan de emergencia visible: el número de la ART, del servicio médico y de bomberos deben estar pegados en el obrador. El personal debe saber qué hacer ante una emergencia.
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