Cuando pensamos en obras de infraestructura, solemos imaginar rutas, puentes o edificios. Pero hay una obra que ocurre bajo nuestros pies de manera constante y silenciosa: el tendido de fibra óptica. Argentina está en pleno proceso de expansión de su red de telecomunicaciones, y esa expansión genera obra civil en todas las ciudades del país. Zanjas, cámaras, ductos, perforaciones horizontales, empalmes subterráneos. Para las empresas del sector de la excavación y la construcción civil, este nicho es una fuente de trabajo constante, técnicamente específico y con una demanda que no va a desacelerarse en el mediano plazo.
La red de fibra óptica en Argentina: estado y expansión
Argentina tiene una red de fibra óptica de backbone (red troncal de larga distancia) relativamente desarrollada: los principales proveedores (Telecom/Personal, Claro/AMX, Movistar/Telefónica) tienen anillos de fibra que conectan las principales ciudades. El problema histórico ha sido la última milla: la conexión desde los nodos de distribución hasta los hogares y empresas usuarios finales. El plan Argentina Conectada y su sucesor el Plan de Conectividad Federal han impulsado la expansión de la red troncal en provincias menos conectadas. Pero la gran expansión de los últimos años viene del lado de los ISP (proveedores de internet) locales, conocidos como 'PYMES de internet', que están tendiendo redes de fibra hasta los hogares (FTTH - Fiber to the Home) en ciudades y pueblos de todo el interior del país. La demanda de conectividad de alta velocidad creció exponencialmente con el trabajo remoto, las plataformas de streaming y el comercio electrónico. Esa demanda empujó a los proveedores a acelerar el despliegue de fibra, y ese despliegue genera obra civil de manera constante. En 2026, se estima que hay más de 200 ISP locales activos en distintas provincias, muchos de ellos expandiendo activamente su red.
La obra civil de la fibra óptica: qué se hace y cómo
El tendido de fibra óptica requiere diferentes técnicas según el entorno. En zonas urbanas densas, la técnica más habitual es la zanjeo: apertura de una zanja angosta (generalmente entre 20 y 40 cm de ancho y 60 a 80 cm de profundidad), instalación del microducto o de la fibra directamente, y relleno compactado. El relleno de la zanja en calzadas públicas debe cumplir con los requisitos de la repartición vial correspondiente (municipio o provincia), incluyendo el tipo de material de relleno, el grado de compactación y la reposición del pavimento en la sección afectada. En zonas con menor densidad de servicios subterráneos, se pueden usar técnicas de menor impacto superficial: el arado subterráneo (un equipo que entierra el cable sin abrir zanja visible) y la perforación horizontal dirigida (HDD - Horizontal Directional Drilling) para cruzar calzadas, vías de ferrocarril, ríos o zonas donde la zanjeo está prohibida. Los postes también son una opción para el tendido aéreo, aunque en zonas urbanas las municipalidades cada vez más exigen el tendido subterráneo para evitar la proliferación de cables aéreos. Las cámaras de acceso son pequeñas estructuras de hormigón que se instalan a intervalos regulares a lo largo del recorrido, permitiendo el acceso a los empalmes y a los distribuidores de la red.
HDD (perforación horizontal dirigida): la técnica que más crece
La perforación horizontal dirigida (Horizontal Directional Drilling o HDD) es una de las técnicas de obra de mayor crecimiento en el sector de las telecomunicaciones, y también en el de agua, gas y distribución eléctrica. El HDD permite instalar un ducto o cable bajo tierra sin abrir una zanja continua: una perforadora con sistema de guía por sonda crea un túnel curvo de pequeño diámetro entre dos puntos, y luego jala el ducto a través de ese túnel. La ventaja es obvia: se puede cruzar una avenida de 6 carriles, un río, una vía de ferrocarril o una calle peatonal sin interrumpir el tráfico ni demoler el pavimento. El costo por metro de HDD es significativamente mayor que el de zanjeo convencional, pero cuando se compara con los costos de corte de tráfico, reposición de pavimento de calidad y tiempo de obra en zonas de alta circulación, el balance puede ser favorable. En Argentina, el mercado de HDD para telecomunicaciones está creciendo. Las empresas que tienen equipos de HDD adecuados para las escalas habituales en telecomunicaciones (no los equipos grandes de agua y gas, sino los de pequeño y mediano diámetro) están en un nicho con demanda creciente y oferta todavía limitada.
Los actores del mercado: con quién se trabaja
El mercado de obra civil de telecomunicaciones en Argentina tiene varios tipos de clientes. Las grandes telcos (Telecom/Personal, Claro, Movistar) tienen departamentos de infraestructura que tercerizan la obra civil a contratistas especializados. Estas empresas tienen procesos de homologación como proveedor que pueden tomar varios meses, pero una vez dentro del sistema, la demanda es constante y los montos de contrato son significativos. Las empresas de cable e internet de escala media (Cablevisión/Fibertel ya absorbido por Telecom, pero también actores regionales como Supercanal en el oeste, Cablevideo en el sur, y decenas de otros) tienen necesidades de expansión continua y trabajan con constructoras locales. Los ISP chicos y medianos que están desplegando FTTH en ciudades del interior son el segmento más atomizado y accesible: muchos de estos proyectos se contratan localmente, sin los procesos de homologación de las grandes telcos, y son ideales para empresas de excavación de tamaño mediano con experiencia en zanjeo y cámaras. El Estado también es cliente: ARSAT (empresa de telecomunicaciones del Estado nacional) tiene programas de expansión de redes en zonas no cubiertas por el mercado privado, especialmente en el norte y el sur del país.
Normativa, permisos y coordinación con otros servicios
La obra civil de telecomunicaciones en el espacio público requiere permisos específicos que varían según la jurisdicción. En la Ciudad de Buenos Aires, la AGC (Agencia Gubernamental de Control) otorga los permisos de zanjeo en la vía pública. En el conurbano bonaerense, es cada municipio el que otorga los permisos a través de sus secretarías de obras públicas. La demora y la burocracia en la obtención de permisos es una de las principales quejas del sector de telecomunicaciones en Argentina, y también una de las principales causas de demoras en los despliegues de red. Uno de los mayores desafíos de la obra de telecomunicaciones es la coordinación con otros servicios subterráneos. Cuando se abre una zanja para fibra óptica en una avenida urbana, hay riesgo de afectar cables de electricidad, cañerías de agua y gas, y otras fibras ópticas ya existentes. La mayoría de estas interferencias se descubren en obra, lo que genera demoras y costos adicionales. Para minimizar este riesgo, es imprescindible solicitar los planos de servicios existentes a los entes gestores antes de iniciar la obra, y en zonas con alta densidad de servicios, hacer un sondeo exploratorio antes del zanjeo masivo.