El Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción —IERIC— es la fuente más confiable y detallada de datos de empleo formal en el sector construcción de Argentina. Sus informes mensuales son de lectura obligatoria para cualquier empresa del sector que quiera entender hacia dónde va el mercado laboral: cuántos trabajadores están registrados, en qué especialidades, en qué regiones, y cuáles son las tendencias salariales y de contratación. Este artículo explica cómo leer los datos del IERIC y qué señalan para el contexto actual.
Qué mide el IERIC y por qué es relevante
El IERIC fue creado por convenio entre las cámaras empresariales del sector y la UOCRA para llevar el registro de trabajadores y empresas de la construcción. Sus datos de empleo son de los más precisos del sector porque se basan en declaraciones de DDJJ de aportes patronales: si una empresa paga aportes por un trabajador, aparece en el registro. Esto lo hace más confiable que encuestas o estimaciones. El informe mensual del IERIC incluye: cantidad de trabajadores registrados (total y por especialidad), evolución interanual, distribución geográfica por provincia y GBA, y apertura por tamaño de empresa. También tiene datos de trabajadores nuevos ingresantes y bajas, lo que permite leer la dinámica de contratación con cierto detalle.
Los datos de 2024: la caída y sus dimensiones
El año 2024 fue difícil para el empleo en construcción, y los datos del IERIC lo reflejan con precisión. El pico de empleo formal en el sector se había alcanzado en 2023, con aproximadamente 430.000 trabajadores registrados. En 2024, con la caída de la obra pública y la contracción del mercado privado, el registro cayó a mínimos cercanos a los 380.000 trabajadores en el peor momento del año —una pérdida de alrededor de 50.000 puestos formales en menos de doce meses. La caída fue más pronunciada en el interior del país (donde la obra pública tiene mayor peso) y en las especialidades vinculadas a obra vial e infraestructura (operadores de maquinaria, encofradoras, armadores).
La recuperación de 2025: sector por sector
A partir del segundo trimestre de 2025, los datos del IERIC empezaron a mostrar recuperación. El empleo formal volvió a crecer, impulsado principalmente por el sector privado: edificios residenciales en Buenos Aires, Córdoba y Rosario; obras industriales y de logística (galpones, centros de distribución); y obras energéticas (gasoductos, plantas de energía renovable). Las especialidades con mayor recuperación fueron albañilería y hormigón (edificios residenciales) y operadores de maquinaria pesada (obras energéticas). El empleo en obra vial pública recuperó más lentamente, reflejando el menor ritmo de las licitaciones viales en 2025.
Distribución geográfica: las provincias que lideran
Los datos del IERIC siempre mostraron una concentración geográfica marcada: Buenos Aires (GBA + interior) concentra alrededor del 40% del empleo formal en construcción. Córdoba y Santa Fe son las provincias del interior con mayor peso. Lo interesante en 2025 es que algunas provincias patagónicas —especialmente Neuquén y Santa Cruz, vinculadas a la actividad de Vaca Muerta— mostraron una dinámica de empleo en construcción significativamente mejor que el promedio nacional, con crecimiento sostenido de trabajadores en especialidades vinculadas a obras de gas y petróleo. Para las empresas que están evaluando dónde buscar contratos, el mapa del IERIC es una guía práctica de dónde está la demanda real de mano de obra y, por extensión, de obras activas.
Empleo informal: la cara oculta del sector
Los datos del IERIC miden solo el empleo formal, pero el sector construcción tiene históricamente niveles de informalidad altos —estimaciones del propio IERIC y de organismos académicos sugieren que entre el 30% y el 40% de los trabajadores del sector están en la informalidad. Esto es un problema estructural con consecuencias múltiples: para los trabajadores (sin cobertura de ART, sin aportes jubilatorios, sin vacaciones pagas), para las empresas formales que compiten en desigualdad de condiciones con empresas que evaden costos laborales, y para el sistema de seguridad social. Las empresas afiliadas a CAEDE que operan en la formalidad deben estar atentas a esta competencia desleal y documentarla cuando la detectan en licitaciones.