La seguridad en demolición no es opcional ni negociable. En Argentina, el Decreto 911/96 es la norma madre que regula la higiene y seguridad en la industria de la construcción, y establece obligaciones concretas para todo tipo de trabajo de derribo. Incumplirla no solo pone en riesgo la vida de los trabajadores: también expone a la empresa a sanciones del Ministerio de Trabajo, multas, suspensión de obra y responsabilidad civil y penal ante accidentes.
Decreto 911/96: la norma base de seguridad en obra
El Decreto 911/96 (Reglamento de Higiene y Seguridad para la Industria de la Construcción) es la normativa fundamental en toda obra de demolición. Sus puntos clave para demoliciones incluyen: obligación de realizar un relevamiento previo de la estructura para identificar riesgos (materiales peligrosos, estado de cargas, instalaciones activas), elaborar un Programa de Seguridad específico para la obra firmado por profesional en Higiene y Seguridad (ART y SRT), garantizar la presencia de un Servicio de Higiene y Seguridad durante toda la obra, y documentar los procedimientos en el Legajo Técnico de la obra. Toda empresa que ejecute demoliciones debe estar afiliada a una ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo) con cobertura específica para trabajos de demolición.
EPP obligatorio para trabajos de demolición
El Equipo de Protección Personal (EPP) no es accesorio: es equipamiento obligatorio establecido por el Decreto 911/96 y verificado por la ART. Para demolición, el EPP mínimo exigido incluye: casco de seguridad (norma IRAM 3620), calzado de seguridad con puntera de acero y suela antideslizante (IRAM 3601), guantes de cuero o anticorte según la tarea, protección visual (anteojos o pantalla facial) ante proyección de materiales, protección auditiva (tapones o protectores tipo copa) en trabajos con maquinaria, y arnés de seguridad con línea de vida en trabajos en altura superiores a 2 metros. En ambientes con presencia de polvo, amianto o materiales tóxicos, se requiere respirador con filtro específico certificado.
Protocolos operativos de demolición segura
Antes de comenzar cualquier demolición, la empresa debe: (1) desconectar todos los servicios (gas, electricidad, agua) con constancia de las empresas distribuidoras, (2) realizar una inspección estructural para identificar cargas concentradas, voladizos y elementos inestables, (3) instalar el vallado perimetral reglamentario y señalización de obra, (4) verificar la ausencia de materiales peligrosos como amianto (asbesto), pinturas con plomo o PCBs en transformadores, y (5) establecer la secuencia de demolición de arriba hacia abajo, nunca al revés. La demolición con maquinaria (pala hidráulica, excavadora) requiere un protocolo adicional de zona de exclusión de personal durante la operación de la máquina.
Materiales peligrosos: amianto y plomo
En edificios anteriores a 1985, es frecuente encontrar amianto (asbesto) en techos de chapa Eternit, cañerías de calefacción y revestimientos ignífugos. Su manipulación está regulada por la Resolución SRT 845/2010 y requiere empresa especializada habilitada, personal con entrenamiento específico, equipos respiratorios NIOSH aprobados y gestión de residuos peligrosos según la Ley 24.051. Las pinturas con plomo son otro riesgo frecuente en edificios históricos; también tienen protocolos de remoción específicos. Ignorar estos materiales es una infracción grave y puede derivar en enfermedades profesionales con responsabilidad patronal.