En Mendoza, la demolición tiene una dimensión adicional que no existe en la mayoría de las provincias argentinas: la zona sísmica. Mendoza es una de las regiones con mayor actividad sísmica del país, lo que impone requisitos técnicos especiales para los trabajos de demolición, especialmente cuando involucran estructuras cercanas a edificios habitados o infraestructura crítica. El marco normativo combina el Reglamento de Construcciones de la Municipalidad de Mendoza, el Código de Construcciones Antisísmicas INPRES-CIRSOC 103 y la normativa provincial vigente. Conocé qué exige el sistema mendocino.
El factor sísmico: una exigencia exclusiva de Mendoza
Mendoza integra la Zona Sísmica 4, la de mayor peligrosidad del país según la clasificación del INPRES (Instituto Nacional de Prevención Sísmica). Esto no solo aplica a la construcción sino también a la demolición: cuando se retira una estructura que forma parte del sistema resistente de un edificio o de una medianera compartida, existe riesgo de desestabilizar las edificaciones linderas. Por eso, en Mendoza la memoria descriptiva de la demolición debe incluir un análisis de impacto sísmico sobre las estructuras adyacentes, firmado por ingeniero civil o estructural con matrícula vigente en el Consejo Profesional de Ingenieros y Geólogos de Mendoza (CPIG). Esta exigencia puede no estar expresamente reglamentada en todos los municipios, pero es una práctica extendida y recomendada por el propio INPRES.
Normativa aplicable y organismos intervinientes
El trámite se realiza ante la Dirección de Obras Privadas del municipio correspondiente. En el Gran Mendoza (Mendoza Capital, Godoy Cruz, Las Heras, Guaymallén, Luján de Cuyo, Maipú), cada municipio tiene su propio reglamento aunque todos adoptan como base el Reglamento de Construcciones Antisísmicas INPRES-CIRSOC 103. La documentación estándar incluye: plano de la estructura existente, memoria descriptiva con análisis sísmico, libre deuda municipal, póliza de seguro de responsabilidad civil, designación de director técnico y plan de gestión de escombros. En demoliciones de inmuebles de más de 3 pisos o con medianeras estructurales compartidas, puede exigirse dictamen previo del INPRES o de la Dirección de Ingeniería municipal.
Restricciones en zonas de riesgo y áreas históricas
La ciudad de Mendoza fue prácticamente destruida por el terremoto de 1861, lo que explica la sensibilidad local hacia la seguridad estructural en obras. Las zonas históricas del microcentro y del barrio Civit tienen restricciones adicionales vinculadas al patrimonio arquitectónico provincial, regulado por la Ley 6034/93 de Patrimonio Cultural y Natural de Mendoza. Las demoliciones en estas áreas requieren dictamen de la Dirección de Patrimonio Cultural de la Provincia. Asimismo, existen restricciones especiales en zonas de riesgo aluvional (piedemonte mendocino) donde la demolición de estructuras puede afectar la dinámica de escurrimiento de agua. La Municipalidad de Luján de Cuyo, en particular, tiene normativa específica para estas zonas.
Plazos, costas y recomendaciones operativas
Los plazos en Mendoza Capital y el Gran Mendoza rondan los 20 a 40 días hábiles para obras estándar. La complejidad del análisis sísmico puede extender estos tiempos si se requieren estudios adicionales. Las tasas municipales varían por partido y se calculan habitualmente sobre la superficie cubierta a demoler. Una recomendación práctica para Mendoza: realizá siempre el relevamiento del estado de medianeras antes de iniciar la demolición y documentalo fotográficamente. En caso de daño a estructura lindante durante la obra, ese registro es fundamental para determinar responsabilidades. Las empresas de CAEDE operan en Mendoza con protocolos reforzados de seguridad sísmica que van más allá del mínimo normativo exigido.