Los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) —escombros, hormigón, ladrillos, cerámica, metales, madera— son la fracción de residuos sólidos urbanos de mayor volumen en Argentina. Su disposición final está regulada por la Ley Nacional N.º 25.916 de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos y, con creciente especificidad, por normativas provinciales que exigen el uso de plantas autorizadas y prohíben el vuelco en baldíos o espacios públicos. Conocer qué planta acepta cada tipo de residuo en cada provincia es una obligación operativa de la empresa generadora.
Marco legal nacional y criterios de clasificación de RCD
La Ley N.º 25.916 establece que la gestión de RCD debe seguir el principio de jerarquía de residuos: reducción, reutilización, reciclaje y disposición final. El decreto reglamentario y las resoluciones del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación (MAyDS) definen las categorías de RCD:
- RCD inertes: hormigón, ladrillos, cerámicos, áridos. No presentan riesgo ambiental significativo.
- RCD no peligrosos: madera, plásticos, metales, yeso, vidrio.
- RCD peligrosos: materiales con asbesto (fibrocemento anterior a 2003), pinturas con plomo, tubos fluorescentes, aceites y combustibles, envases de productos químicos.
Los RCD peligrosos se regulan bajo la Ley N.º 24.051 de Residuos Peligrosos y requieren transportista y planta de tratamiento habilitados por la autoridad ambiental provincial.
El Decreto N.º 1.343/2002 obliga a las empresas generadoras de más de 1.000 kg por evento de RCD a inscribirse en el Registro de Generadores de cada jurisdicción y llevar manifiesto de transporte.
Plantas autorizadas por provincia: guía de consulta
Cada provincia autoriza sus propias plantas de RCD. A continuación, las referencias clave por jurisdicción:
Buenos Aires (PBA): el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) lleva el registro de plantas autorizadas bajo la Resolución OPDS N.º 100/2010. Las principales plantas en GBA son Escobar Ecoparque, EcoGBA en Pilar, y los predios autorizados por los Municipios del Conurbano.
CABA: la Ley N.º 1.854 (Basura Cero) y la Resolución APRA N.º 155/2016 regulan los RCD. Los generadores deben usar plantas autorizadas por APRA (Agencia de Protección Ambiental de CABA). EcoEscombros y los Centros de Gestión y Participación operan como puntos de recepción.
Córdoba: la Ley Provincial N.º 9.088 y la Ordenanza Municipal de Córdoba N.º 11.785 regulan los RCD. La Municipalidad de Córdoba habilita plantas en la periferia de la ciudad bajo resolución de la Secretaría de Ambiente Municipal.
Rosario (Santa Fe): la Ordenanza N.º 9.533 regula RCD en Rosario. Las plantas autorizadas se publican en el portal del SMRT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Tránsito).
Mendoza: la Ley Provincial N.º 5.961 y la Resolución DSMA N.º 1.402/2018 regulan el manejo de RCD. La Dirección de Saneamiento y Control Ambiental lleva el registro de plantas autorizadas.
Tucumán: la Ley N.º 6.253 de Medio Ambiente exige que los RCD se dispongan en predios habilitados por la Secretaría de Medio Ambiente Provincial.
Obligaciones del generador: documentación y trazabilidad
La empresa generadora de RCD (el titular de la demolición o la empresa contratada) tiene las siguientes obligaciones documentales:
- Inscripción en el Registro de Generadores de la jurisdicción correspondiente, con actualización anual.
- Manifiesto de Transporte de RCD: documento en tres copias (generador, transportista, planta receptora) que acompaña cada carga. El generador conserva su copia firmada por la planta como constancia de disposición final.
- Contrato con transportista habilitado: el vehículo que retira los RCD debe contar con habilitación ambiental vigente de la provincia. En GBA, la habilitación la otorga el OPDS.
- Registro de volúmenes generados: algunas provincias exigen declaraciones mensuales o por obra de los volúmenes de RCD generados y su destino final.
El incumplimiento puede derivar en multas de entre 10 y 1.000 veces el valor del daño estimado, clausura de obra y suspensión del Registro de Generadores, lo que impide iniciar nuevas obras.
Economía circular y valorización de RCD
Los RCD inertes tienen alta potencial de reutilización. El hormigón triturado puede emplearse como subbase de caminos y rellenos. El ladrillo machacado sirve como árido reciclado en nuevas mezclas. Los metales ferrosos y no ferrosos tienen alto valor en el mercado de reciclaje.
Algunas provincias —PBA, CABA, Córdoba— ofrecen beneficios fiscales a empresas que clasifican sus RCD en obra y los derivan a plantas de valorización en lugar de a rellenos sanitarios. La clasificación en origen requiere contenedores diferenciados y un protocolo de segregación que el Director de Obra incorpora al Plan de Gestión de Residuos de la Obra.
Las empresas miembro de CAEDE que implementan sistemas de gestión de RCD alineados con economía circular agregan valor diferencial ante clientes con exigencias de sustentabilidad y certificaciones ambientales.