La demolición de hormigón armado es técnicamente una de las operaciones más exigentes del sector. El hormigón armado combina la resistencia a la compresión del concreto con la flexibilidad del acero, lo que lo hace extremadamente difícil de romper. Esto implica maquinaria especializada, mayor tiempo de ejecución y costos más altos que los de demoliciones convencionales.
Métodos utilizados para demoler hormigón armado
No hay un único método para demoler hormigón armado — la elección depende del contexto, la accesibilidad y el entorno. Los principales son: Martillo hidráulico (la opción más común para estructuras grandes): una excavadora equipada con martillo rompe la losa o columna en fragmentos. Eficiente para exteriores y obras con espacio operativo. Corte con disco diamantado o hilo diamantado: para demoliciones controladas en entornos urbanos o cuando se necesita preservar estructuras adyacentes. Produce menos vibración y polvo. Expansión con explosivos (restringida a obras muy específicas y con habilitaciones especiales): se usa raramente en contexto urbano argentino. Perforación y fractura hidráulica: útil en espacios reducidos o cuando no se puede usar maquinaria pesada. Cada método tiene implicancias en tiempo, costo y nivel de ruido y vibración — factores clave cuando hay estructuras vecinas o residentes próximos.
Desafíos técnicos específicos
El hormigón armado presenta desafíos que no aparecen en demoliciones de mampostería. El primero es el acero de refuerzo: las varillas de hierro quedan embebidas en el material roto y deben cortarse, extraerse y clasificarse por separado. Esto ralentiza el proceso pero genera material metálico con valor de recupero. El segundo desafío es la generación de polvo: el hormigón al romperse produce grandes cantidades de partículas finas. En zonas urbanas o con vecinos próximos se deben usar técnicas de humidificación continua y vallado perimetral. Tercero: vibraciones estructurales. El impacto del martillo hidráulico genera vibraciones que pueden afectar edificaciones colindantes. Una empresa seria realizará un relevamiento estructural del entorno antes de comenzar.
Costos estimados según el CAC
Los costos de demolición de hormigón armado son significativamente mayores que los de mampostería común. Como referencia orientativa basada en índices del CAC para 2024-2025: demolición de losas de hormigón armado, entre $25.000 y $60.000 ARS por m²; columnas y vigas, entre $30.000 y $80.000 ARS por metro lineal dependiendo de la sección transversal. El acero de recupero puede descontarse del presupuesto total (entre un 10% y 20% en obras grandes). Estos valores son estimativos y varían según región, acceso y condiciones específicas del proyecto. Exigí siempre una visita técnica previa y presupuesto detallado por escrito.
Reciclado y disposición de escombros de hormigón
El hormigón demolido no es un residuo sin valor. Las plantas de reciclado de RCD (Residuos de Construcción y Demolición) procesan el hormigón para producir agregados reciclados usados en bases de pavimento, rellenos y nuevas mezclas de hormigón no estructural. El acero de refuerzo, una vez separado, se vende como chatarra. Una empresa de demolición seria documenta el destino de todos los materiales mediante manifiestos de transporte y certificados de disposición final. Esto no solo es una obligación legal en varias provincias sino también una práctica que puede reducir el costo total de la obra.