Demoler una casa es una de las operaciones de obra más comunes en Argentina, pero también una de las más subestimadas en su complejidad. No alcanza con contratar una retroexcavadora. El proceso involucra trámites administrativos, coordinación de servicios, logística de escombros y decisiones técnicas que impactan directamente en el costo, el tiempo y el resultado final. Esta guía explica paso a paso cómo encarar una demolición residencial.
Paso 1: Evaluación previa y relevamiento técnico
Antes de mover una piedra, la empresa debe hacer una inspección visual del inmueble para determinar: tipo estructural (mampostería, hormigón armado, estructura metálica), estado de la medianera compartida con vecinos, presencia de materiales especiales (asbesto, tanques, pozos), acceso para maquinaria y estimación de volumen de escombros. Este relevamiento define el plan de trabajo y el presupuesto. Sin él, cualquier precio es solo una estimación. También se realiza el relevamiento fotográfico de propiedades linderas como protección legal.
Paso 2: Permisos y trámites municipales
El permiso de demolición es obligatorio en todos los municipios del país. Lo tramita un profesional habilitado (arquitecto o ingeniero) ante la secretaría de obras del municipio correspondiente. El expediente incluye: plano de planta con indicación de lo a demoler, memoria técnica, declaración jurada de retiro de residuos y, en algunos casos, notificación a vecinos linderos. Los plazos varían: 10 días en municipios ágiles, hasta 45 días en grandes municipios. Paralelo a esto, el propietario debe gestionar el corte de servicios ante las distribuidoras de gas, electricidad y agua. Este proceso puede llevar hasta 15 días hábiles adicionales.
Paso 3: La demolición propiamente dicha
Una vez obtenido el permiso y confirmado el corte de servicios, comienza la obra de demolición. El orden técnico habitual es: primero desmonte de aberturas, sanitarios y elementos recuperables; luego demolición de cubierta; después demolición de muros en el orden que defina el plan técnico según la situación de medianeras. Para viviendas de mampostería simple de hasta 150 m², la operación física dura entre 3 y 7 días hábiles con equipamiento adecuado. Las viviendas de hormigón armado demoran más y requieren equipamiento específico. El vallado perimetral debe estar colocado antes del inicio y mantenerse durante toda la obra.
Paso 4: Retiro de escombros y limpieza final
El retiro de escombros es tan importante como la demolición en sí. Los residuos deben transportarse a plantas de tratamiento habilitadas, con remito de disposición final como respaldo. El volumen generado por una casa de 100 m² puede superar los 80 toneladas de material. El costo del retiro depende de la cantidad de viajes necesarios y la distancia a la planta. Una vez retirados los escombros, el lote debe quedar limpio y nivelado, listo para la siguiente etapa constructiva. Muchas empresas incluyen una nivelación básica del terreno como parte del servicio; verificalo en el presupuesto.