El sector construcción consume energía en dos dimensiones: durante el proceso constructivo (maquinaria, herramientas eléctricas, iluminación de obra, plantas de hormigón) y en el uso de los edificios una vez construidos (consumo edilicio, que representa más del 30% del consumo energético total argentino). Ambas dimensiones son relevantes para la política energética y para las estrategias de eficiencia de las empresas del sector.
Consumo de energía en el proceso constructivo
El consumo energético directo de la construcción proviene principalmente de combustible para maquinaria (gasoil para excavadoras, retroexcavadoras, grúas, compactadoras, camiones), energía eléctrica (herramientas de obra, iluminación, elevadores de materiales, plantas de hormigón) y GLP o gas natural para trabajos de soldadura y calefacción en obra en invierno. Para las empresas de excavación y demolición, el gasoil representa el insumo energético dominante: el costo de combustible puede representar entre el 15% y el 25% del costo operativo total de una empresa con flota activa, dependiendo del tipo de equipo y la intensidad de uso. Las fluctuaciones del precio del gasoil —condicionadas por el precio internacional del petróleo y la política de subsidios local— impactan directamente en la rentabilidad. Verificá valores vigentes en las fuentes oficiales citadas.
El edificio como consumidor: eficiencia energética edilicia
Los edificios construidos en Argentina —residenciales, comerciales e industriales— representan más del 30% del consumo energético nacional según datos de la Secretaría de Energía. Este porcentaje es comparable con el promedio de países de la OCDE, aunque la eficiencia de los edificios argentinos es generalmente inferior: mayor consumo por m² por menor aislamiento térmico, mayor uso de calefacción a gas y menor adopción de estándares de eficiencia energética en el diseño. La Ley 27.191 de Energía Distribuida y las normativas de eficiencia energética edilicia (IRAM) establecen requisitos mínimos que fueron incorporándose gradualmente. La transición a edificios más eficientes modifica los materiales demandados por el sector (aislantes, doble vidriado, paneles solares). Verificá valores vigentes en las fuentes oficiales citadas.
Construcción sostenible y certificaciones
La construcción sostenible incorpora criterios de eficiencia energética, gestión del agua, uso de materiales de bajo impacto y reducción de residuos de obra. En Argentina, las certificaciones de edificio verde más difundidas son LEED (Leadership in Energy and Environmental Design, de origen estadounidense) y BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method, de origen británico). El número de edificios certificados en Argentina crece pero desde una base baja: la adopción está concentrada en oficinas corporativas y proyectos de desarrolladores con inversores internacionales que exigen estándares de sostenibilidad. El Consejo Argentino de Edificios Verdes (CAEV) es la organización local que promueve estas certificaciones y publica datos de adopción. Verificá valores vigentes en las fuentes oficiales citadas.
Gasoil y maquinaria: el costo energético de la excavación y demolición
Las empresas de excavación y demolición son consumidoras intensivas de gasoil. Una retroexcavadora de mediana capacidad consume entre 10 y 18 litros de gasoil por hora operativa. Una excavadora grande puede consumir entre 20 y 35 litros por hora. Con jornadas de 8 horas, una flota de 5 máquinas puede consumir entre 400 y 1.400 litros diarios solo en combustible. Este consumo hace que el precio del gasoil sea una variable crítica de la estructura de costos. YPF es el principal proveedor de combustible para maquinaria en Argentina. Las empresas con flota grande negocian contratos de abastecimiento directo o a través de distribuidores autorizados. El diferencial entre el precio del gasoil con y sin subsidio es relevante para evaluar el costo real del sector. Verificá valores vigentes en las fuentes oficiales citadas.