La instalación sanitaria es uno de los rubros más importantes de cualquier obra de construcción y uno de los que más frecuentemente genera conflictos por subestimación del presupuesto. Incluye tanto las redes de agua fría y caliente como los desagües cloacales y pluviales, y su correcta ejecución define el confort y la durabilidad de la vivienda o edificio por décadas.
Qué incluye la instalación sanitaria completa
La instalación sanitaria completa de una vivienda se divide en dos grandes sistemas. Por un lado, la instalación de agua: caños de alimentación fría desde la red pública o cisterna, caños de agua caliente con su termotanque o calefón, y la distribución hasta cada punto de uso (cocina, baños, lavandería). Por otro lado, los desagües cloacales y pluviales: caños de descarga de cada aparato sanitario, columnas colectoras, cámara séptica (si no hay red cloacal), boca de inspección y conexión a la red municipal. Cada uno de estos sistemas tiene sus propios materiales, tiempos de ejecución y costos de mano de obra.
Materiales más usados y su impacto en el costo
En Argentina predominan dos sistemas de caños para instalaciones sanitarias. Los caños de polipropileno (PP) o termofusionados para agua fría y caliente: ofrecen mayor resistencia, no se corroen y son más fáciles de instalar. Los caños de PVC para desagües: son el estándar por su costo accesible y amplia disponibilidad. Para viviendas con mayor presupuesto, los caños de cobre siguen siendo una opción en instalaciones de agua, especialmente en agua caliente. El índice CAC refleja la variación de estos materiales, aunque los caños de plástico tienen alta sensibilidad al tipo de cambio por sus insumos petroquímicos.
Mano de obra: el plomero matriculado como requisito
La instalación sanitaria debe ser ejecutada por un plomero matriculado, ya que la habilitación municipal del servicio de agua y cloaca requiere la firma de un profesional habilitado. La mano de obra del plomero representa entre el 40% y el 55% del costo total de la instalación en obras nuevas. En reparaciones o modificaciones de instalaciones existentes, ese porcentaje puede ser aún mayor. Es importante que el presupuesto especifique si incluye materiales o solo la mano de obra, y que detalle los puntos a instalar (cantidad de bocas, aparatos, válvulas de paso).
Cámara séptica y pozo absorbente: cuando no hay red cloacal
En zonas sin red cloacal municipal, la cámara séptica y el pozo absorbente son obligatorios. La cámara séptica puede ser prefabricada de hormigón (la más común) o construida en obra. El costo depende del volumen (calculado según la cantidad de habitaciones y personas), la distancia a los puntos de descarga y la facilidad de acceso para el trabajo de excavación. En terrenos con napa freática alta o suelos arcillosos, el diseño del sistema debe ser más cuidadoso y puede ser más costoso. En zonas rurales del interior argentino, este componente es una parte relevante del presupuesto sanitario total.