Presupuestar una demolición parece simple: una estructura, un costo de derribo, unos camiones de escombros. Pero en la práctica, los proyectos de demolición acumulan desviaciones presupuestarias por errores que se cometen mucho antes de que empiece la obra. Conocer estos errores de antemano es la diferencia entre un proyecto que cierra con los números previstos y uno que genera conflictos con el cliente desde la mitad del proceso.
Error 1: No Inspeccionar el Edificio Antes de Presupuestar
El error más frecuente y más costoso. Muchos arquitectos y empresas presupuestan una demolición con los datos del plano aprobado y algunas fotos, sin hacer una inspección física del inmueble.
El problema es que los planos aprobados describen lo que se construyó originalmente, no lo que existe hoy. En la práctica, es común encontrar:
- Ampliaciones no declaradas que agregan superficie a demoler.
- Sistemas constructivos distintos a los documentados (por ejemplo, vigas de hormigón donde el plano indica madera).
- Materiales peligrosos: amianto en cielorrasos o chapas, pinturas con plomo en viviendas antiguas, tanques de combustible enterrados.
- Instalaciones activas no desconectadas: gas, electricidad, agua.
Cada uno de estos hallazgos durante la ejecución genera un costo adicional no previsto. La inspección previa puede tomar una hora; el reclamo del cliente por una cotización errónea puede durar meses.
Error 2: Subvaluar el Costo de Escombros
El retiro y disposición de escombros suele ser entre el 30% y el 50% del costo total de una demolición urbana, y es el ítem que más frecuentemente se subestima.
Los factores que elevan el costo de escombros son:
- Volumen real vs. volumen estimado: los materiales demolidos tienen densidad variable y el volumen de escombro puede superar ampliamente el volumen aparente del edificio.
- Acceso al predio: si no puede entrar un camión volquete grande, se usan equipos menores que hacen más viajes y cuestan más.
- Tipo de material: tierra, hormigón, ladrillos, metales y maderas tienen costos de disposición distintos. Algunos materiales (amianto, pinturas especiales) requieren gestión como residuo peligroso con costo mucho mayor.
- Distancia al sitio de disposición final: los basurales o plantas de tratamiento autorizados varían en costo según la distancia.
Presupuestar el retiro de escombros como ítem genérico sin verificar el volumen y el tipo de material es una fuente segura de desvío.
Error 3: Ignorar los Costos Previos a la Demolición
Una demolición no empieza cuando la primera pared cae: empieza con una serie de gestiones previas que tienen costo propio y que muchos presupuestos no incluyen:
- Desconexión de servicios: gas, electricidad, agua. Cada empresa de servicios tiene sus tiempos y costos propios.
- Trámite de permiso municipal: aranceles de demolición, visado del colegio, certificados necesarios.
- Estudio de materiales peligrosos: si el edificio tiene más de 30 años, puede requerirse un relevamiento de amianto o plomo antes de la demolición.
- Informe de apuntalamiento: si la obra lo requiere, el cálculo tiene un costo profesional.
- Relevamiento topográfico si se necesita para la obra nueva posterior.
Todos estos costos previos pueden representar entre el 5% y el 15% del presupuesto total. Si no están itemizados, terminan absorbidos por el honorario del arquitecto o reclamados como adicionales.
Error 4: No Prever Imprevistos en el Presupuesto
Un presupuesto de demolición sin colchón de imprevistos es un presupuesto que ya tiene un desvío incorporado. Las demoliciones, por definición, trabajan con incertidumbre: lo que hay adentro de un muro, la real del suelo, el estado de la cimentación, la condición de las instalaciones — todo puede sorprender.
Las buenas prácticas presupuestarias en demolición incluyen:
- Ítem de imprevistos explícito: un 10% a 15% sobre el costo base es lo mínimo recomendable. En demoliciones de edificios históricos o en muy mal estado, puede llegar al 20%.
- Cláusula contractual de adicionales: definir de antemano cómo se manejan los trabajos no previstos. ¿El cliente aprueba cada adicional antes de ejecutarlo? ¿Hay un límite sin necesidad de aprobación?
- Documentación de la base del presupuesto: qué supuestos se tomaron al presupuestar, qué no se pudo verificar antes, qué puede cambiar. Esto protege al profesional ante reclamos del cliente por diferencias.
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