Argentina tiene una de las matrices de energía renovable con mayor potencial en la región: viento patagónico, radiación solar en el NOA y Cuyo, biomasa en la región agropecuaria, y pequeños aprovechamientos hidráulicos en los Andes. Pero ese potencial no se traduce en energía sin obras civiles. Cada parque eólico, cada planta solar, cada central de biogás necesita una columna vertebral de infraestructura que el sector de la construcción ejecuta. CAEDE te explica qué se está construyendo y qué viene.
El boom de la energía renovable y su base civil
El programa RenovAr y el MATER (Mercado a Término de Energías Renovables) generaron en los últimos años una ola de inversión en generación renovable que aún continúa. En 2026, Argentina tiene en operación o en construcción más de 100 proyectos eólicos y solares con una capacidad instalada que supera los 8.000 MW. Pero cada megavatio instalado requiere obra civil significativa. Un parque eólico de 50 MW típico necesita: la preparación de caminos de acceso (muchas veces desde rutas provinciales sin pavimentar), las plataformas de montaje de aerogeneradores (bases de hormigón de hasta 1.000 toneladas cada una), la red de zanjas para el cableado interno del parque, la subestación de transformación, y las instalaciones de operación y mantenimiento. Un parque solar fotovoltaico de escala similar necesita: movimiento de tierras para nivelar el terreno (tolerancias muy bajas, del orden del 2% de pendiente máxima), hincado de estructuras para los paneles, zanjas para el cableado DC y AC, y la subestación. En ambos casos, la componente de obra civil representa entre el 20% y el 30% del costo total del proyecto, con una gran parte de ese porcentaje en excavación y movimiento de suelos.
Obras de transmisión eléctrica: el cuello de botella que hay que resolver
El gran problema de la energía renovable en Argentina no es la generación: es la transmisión. La red de alta tensión no tiene capacidad suficiente para evacuar toda la energía que se podría generar en el sur patagónico y en el NOA hacia los centros de consumo del centro y litoral. CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) y el Estado Nacional tienen en marcha desde 2023 un programa de expansión de la red de transmisión que incluye nuevas líneas de alta tensión y la ampliación de estaciones transformadoras. Estas obras son de gran envergadura y tienen componente civil importante: la construcción de torres de alta tensión requiere fundaciones profundas en suelos de todo tipo, desde arena patagónica hasta roca dura andina. Las estaciones transformadoras son obras civiles complejas con pilotes, losas de hormigón de alta resistencia y estructuras para equipos de gran peso. La Línea de Extra Alta Tensión (EAT) Choele-Choel / Las Coloradas, el refuerzo del sistema Cuyo, y la línea de interconexión NOA-NEA son proyectos en distintas etapas de ejecución que generan licitaciones de obra civil de gran magnitud.
Parques eólicos en Patagonia: el mercado más dinámico
La Patagonia concentra más del 60% de la capacidad eólica instalada y proyectada en Argentina. Los polos de desarrollo están en el sur de Buenos Aires (zona costera), Río Negro (alrededores de San Antonio Oeste y Viedma), Chubut (corredor Comodoro Rivadavia - Puerto Madryn) y Santa Cruz (costa e interior). Para las empresas constructoras que quieren participar en este mercado, el desafío logístico es significativo: hay que movilizar equipamiento a zonas remotas, muchas veces en condiciones climáticas extremas (vientos de más de 100 km/h no son infrecuentes). Las empresas que lideran el mercado de obra civil en parques eólicos en la Patagonia son, en su mayoría, de escala grande o mediana-grande. Pero hay espacio para empresas más chicas en el segmento de subcontratación: la preparación de caminos internos, la excavación de zanjas para cableado, el hormigonado de plataformas auxiliares, y los trabajos de terminación son todos tercerizables. El mercado patagónico tiene una característica particular: la informalidad es muy baja. Los proyectos de energía renovable son desarrollados por empresas internacionales o nacionales de escala, con financiamiento de banca multilateral, que exigen a sus contratistas cumplimiento de todas las normas laborales, ambientales y de seguridad. Eso es una exigencia pero también una garantía: las empresas que pasan el filtro tienen menos competencia de actores informales.
Energía solar en Cuyo y NOA: el otro polo de crecimiento
Las provincias de San Juan, Mendoza, Salta, Jujuy y La Rioja concentran la mayor radiación solar del país. En los últimos años, la instalación de parques fotovoltaicos en estas provincias ha crecido exponencialmente. San Juan tiene el Parque Solar Zonda (uno de los más grandes del país) y varios proyectos adicionales en distintas etapas. Jujuy desarrolló el parque Cauchari que también está entre los más grandes. El trabajo de obra civil en estos parques tiene características particulares en suelos áridos del noroeste: la baja cohesión del suelo (arenas y gravas sueltas) hace que el hincado de las estructuras para paneles sea crítico. Las empresas con experiencia en hincado de postes y estructuras en suelos áridos tienen ventaja. Además, la preparación del terreno en pendientes suaves de hasta 5% requiere movimiento de tierra con tolerancias ajustadas y compactación para evitar erosión posterior. Las obras de evacuación eléctrica (líneas de media tensión hasta la subestación) también requieren excavación de zanjas en suelos pedregosos, donde la velocidad de avance es menor y el costo por metro lineal más alto que en terrenos blandos.
Biogás, hidroeléctricas pequeñas y el mercado distribuido
Más allá de los grandes parques eólicos y solares, hay un mercado de energía renovable distribuida que también genera obras civiles: las plantas de biogás agropecuarias, las pequeñas centrales hidráulicas (PCH) y los sistemas de cogeneración industrial. Las plantas de biogás en feed-lots y tambos requieren obras civiles para digestores (tanques de hormigón enterrados o semi-enterrados), salas de equipos y tendido eléctrico. Son obras de escala mediana pero con alta repetición: hay decenas de proyectos en marcha en las provincias agropecuarias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Las PCH (Pequeñas Centrales Hidroeléctricas) están en desarrollo en las provincias andinas: obras de derivación, canales, salas de máquinas y líneas de conexión. Son proyectos de mediana envergadura con componente civil importante. El mercado distribuido (paneles solares en empresas, barrios y municipios con almacenamiento) también genera obra de instalación eléctrica y civil menor, pero su escala individual es pequeña. La suma de muchos proyectos pequeños puede ser significativa para empresas que se especializan en este segmento.