La demolición de estructuras metálicas —galpones industriales, silos, puentes grúa, torres de transmisión, estructuras portuarias, grandes coberturas de acero— presenta riesgos y técnicas específicas que la diferencian radicalmente de la demolición de hormigón o mampostería. El acero puede colapsar de forma súbita ante el corte de un nodo crítico; las estructuras metálicas industriales frecuentemente contienen materiales peligrosos (plomo, cromo hexavalente en pinturas, aceites dieléctricos en transformadores); y el trabajo en altura es casi inevitable. Las normas argentinas establecen requisitos técnicos y de seguridad diferenciados para este tipo de operaciones.
Normativa específica para demolición de estructuras metálicas
El Decreto Nacional N.º 911/96 regula en su Capítulo 18 (artículos 218 a 234) las demoliciones en general, con disposiciones aplicables a estructuras metálicas. El artículo 222 establece que antes de cortar cualquier elemento metálico portante, el Director de Obra debe determinar el orden de derribo que garantice la estabilidad del conjunto remanente en cada etapa.
La norma CIRSOC 301 (Estructuras de Acero para Edificios) y la norma IRAM-IAS U 500-205 regulan las propiedades de los aceros estructurales argentinos. Su conocimiento es necesario para evaluar el comportamiento del metal ante el corte con soplete o disco.
La Resolución SRT N.º 299/2011 establece los requisitos de seguridad para trabajos en altura, obligatorios cuando la demolición se realiza a más de 2 metros sobre el nivel del piso. Incluye el uso de arnés anticaída, líneas de vida y procedimientos de rescate.
Para trabajos de corte con oxiacetilénico o plasma en áreas cerradas o semicerradas (interior de galpones), la Resolución SRT N.º 960/2015 sobre trabajos en espacios confinados puede ser aplicable si la ventilación es insuficiente.
Evaluación previa: diagnóstico de la estructura y materiales
Antes de iniciar la demolición de cualquier estructura metálica, el Director de Obra debe realizar o encargar:
- Relevamiento estructural: identificación del sistema portante (pórticos, cerchas, vigas Vierendeel, estructuras espaciales), de las conexiones (soldadas, atornilladas, remachadas) y del estado de corrosión. Un elemento muy corroído puede colapsar ante el corte de un nodo adyacente.
- Identificación de pinturas y recubrimientos: las pinturas de minio de plomo (usadas masivamente hasta los años 1990) liberan plomo durante el corte con llama. El Decreto N.º 779/2000 y la Resolución SRT N.º 415/2002 exigen controles de exposición al plomo para los operarios que cortan estructuras pintadas con compuestos plúmbicos.
- Identificación de materiales acompañantes: paneles de asbesto en cerramientos, aceites PCB en transformadores internos, cromo hexavalente en pinturas anticorrosión de uso industrial. Cada uno requiere gestión de residuos peligrosos conforme a la Ley N.º 24.051.
- Revisión del sistema de izaje: grúas y equipos de elevación deben tener el certificado de carga vigente conforme a la Resolución SRT N.º 503/2014 para equipos de elevación.
- Plan de derribo secuencial: documento que establece el orden de corte de elementos, los puntos de izaje y las zonas de exclusión durante cada etapa.
Técnicas de demolición de acero: selección y seguridad
Las técnicas más empleadas para demolición de estructuras metálicas son:
- Corte con oxiacetilénico: tradicional y versátil, permite cortar perfiles de cualquier espesor. Genera humo y chispas que requieren barreras de protección y ventilación. Riesgo de incendio si hay materiales inflamables en el entorno.
- Corte con disco abrasivo o plasma: más rápido y limpio que el oxicorte, pero genera partículas metálicas incandescentes. El plasma es especialmente eficiente para aceros inoxidables y aleaciones especiales.
- Demolición mecánica con tijera hidráulica: el accesorio de cizalla montado en retroexcavadora es la opción más productiva para galpones de gran porte. Permite cortar perfiles de hasta 500 mm de ala sin generar chispas.
- Voladura controlada: para torres, chimeneas o silos de gran altura. Requiere empresa habilitada por la Dirección de Fabricaciones Militares (DFM) y autorización del RENAR (Registro Nacional de Armas) para el uso de explosivos. La autorización municipal es adicional.
En todos los casos, los trabajadores deben usar EPP específico: careta de soldar con filtro UV para corte térmico, guantes de cuero de manga larga, delantal de cuero, calzado de seguridad con puntera metálica y arnés anticaída cuando trabajan a más de 2 metros de altura.
Gestión de los metales demolidos: valorización y documentación
Los metales de demolición tienen alto valor comercial. El acero estructural puede venderse directamente a acopios siderúrgicos o chatarrerías habilitadas. El aluminio, cobre y acero inoxidable tienen cotizaciones superiores en el mercado de materiales secundarios.
La empresa demoledora debe acreditar la legalidad de los materiales ante el comprador. Para estructuras industriales o estatales, puede requerirse un certificado de desafectación firmado por el propietario que acredite que los metales no provienen de robo de infraestructura.
Los chatarrerías y acopios están sujetos a la Ley N.º 25.603 (bienes de origen dudoso) y pueden requerir documentación que identifique el origen del material. En CABA, el Decreto N.º 423/2004 regula los acopios de metales y obliga a registrar cada compra con datos del vendedor.
Los metales con pinturas de plomo u otros contaminantes no pueden ingresarse directamente a una chatarrería: deben ser tratados por empresa habilitada para residuos peligrosos antes de su valorización.