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Normativa Demolicion Cercania Vias

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La demolición de estructuras en proximidad a vías férreas es una operación técnicamente compleja que requiere coordinación con múltiples organismos: el operador ferroviario, el municipio, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y las autoridades de seguridad laboral. Las vibraciones, proyecciones de materiales y posibles afectaciones a la infraestructura ferroviaria hacen de este tipo de trabajo un escenario de alta responsabilidad. En Argentina, tanto la normativa ferroviaria como la de construcción establecen requisitos específicos que deben cumplirse antes de iniciar cualquier tarea en estas condiciones. Verificá con la autoridad correspondiente.

Organismos reguladores y normativa ferroviaria aplicable

En Argentina, las vías férreas concesionadas están bajo la órbita de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que es el organismo que otorga autorizaciones para trabajos en la zona de influencia ferroviaria. La zona de resguardo de las vías —conocida como zona de vía— generalmente se extiende entre 5 y 30 metros a cada lado del eje de la vía, dependiendo del tipo de línea y del convenio de concesión. Cualquier obra o demolición dentro de esa franja requiere autorización expresa de la empresa concesionaria (Trenes Argentinos, Metrovías, Ferrovías, operadores de carga, etc.) y de la CNRT. El Decreto 1143/03 regula las condiciones de seguridad en zonas ferroviarias, y la Ley 2873 (Ley General de Ferrocarriles) establece restricciones específicas sobre las construcciones y obras lindantes a las vías. Las empresas que omitan estos permisos pueden enfrentar la paralización inmediata de la obra y responsabilidades por daños a la infraestructura pública.

Proceso de obtención de permisos ante la concesionaria y la CNRT

El proceso de habilitación para demoler cerca de vías férreas comienza con una solicitud formal a la empresa concesionaria, que debe incluir: planos de la estructura a demoler y su relación con la vía, método de demolición propuesto, cronograma de trabajos, plan de control de vibraciones y proyecciones, y propuesta de ventana horaria (preferentemente fuera del horario de paso de trenes). La concesionaria evalúa la solicitud y puede condicionar la autorización a la presencia de un inspector ferroviario durante los trabajos, al uso de métodos de demolición de bajo impacto (demolición manual o mecánica controlada en lugar de explosivos) y a la instalación de pantallas de contención que eviten la proyección de escombros hacia las vías. La CNRT puede intervenir para auditar el proceso y exigir el cumplimiento de sus propias condiciones técnicas. El tiempo de gestión de estos permisos puede extenderse entre 30 y 90 días, lo que debe contemplarse en la planificación de obra.

Control de vibraciones y proyecciones durante la demolición

Las vibraciones generadas durante la demolición pueden afectar la estabilidad de la vía, los balastos y los elementos de sujeción de rieles. La normativa ferroviaria y el Decreto 911/96 exigen que cuando se trabaje en la zona de influencia, se realice un monitoreo de vibraciones con equipos calibrados, con registros diarios firmados por el responsable técnico de la obra. Los valores límite de velocidad de vibración en la vía son establecidos por la concesionaria según el tipo de infraestructura. Cuando se realiza demolición mecánica con excavadora o martillo hidráulico, la empresa debe instalar pantallas de contención de proyecciones —mallas metálicas o tableros de madera— entre el frente de demolición y las vías. Si la demolición requiere el corte de servicios que cruzan la vía (cañerías, cables), debe coordinarse con cada empresa de servicios para el corte y restablecimiento en ventanas horarias acordadas. El Director Técnico de la obra es responsable de certificar el cumplimiento de cada uno de estos controles.

Responsabilidades y seguros requeridos

Quien realice trabajos de demolición en la zona ferroviaria asume responsabilidad solidaria por cualquier daño que se produzca a la infraestructura, a los trenes o a terceros como consecuencia de la obra. El Código Civil y Comercial y la normativa ferroviaria habilitan a la concesionaria a reclamar daños y perjuicios por interrupciones del servicio o reparaciones de infraestructura afectada. Por este motivo, la empresa ejecutora debe contar con un Seguro de Responsabilidad Civil con cobertura específica para trabajos en zona ferroviaria, y la póliza debe ser aprobada por la concesionaria antes del inicio de los trabajos. En algunos casos, la concesionaria exige además la contratación de un seguro de daños a terceros con ella misma como beneficiaria designada. La documentación de todos los controles realizados —vibraciones, pantallas, coordinaciones de servicios— es el principal respaldo de la empresa ante eventuales reclamos.

En resumen

Demoler cerca de vías férreas sin los permisos de la CNRT y la concesionaria es una infracción grave que puede derivar en la paralización inmediata de la obra y en responsabilidades civiles millonarias por daños a la infraestructura pública. La planificación temprana del proceso de habilitación y la coordinación con todos los organismos involucrados son claves para ejecutar este tipo de trabajos de manera legal y segura.

Preguntas Frecuentes

Varía según el tipo de línea y el convenio de concesión, pero generalmente abarca entre 5 y 30 metros a cada lado del eje de la vía. Debés consultar directamente con la empresa concesionaria para conocer los límites exactos de tu caso. Verificá con la autoridad correspondiente.

El proceso puede extenderse entre 30 y 90 días hábiles, dependiendo de la complejidad del proyecto y la concesionaria involucrada. Es fundamental iniciar el trámite con anticipación para no afectar el cronograma de obra.

Depende de la autorización de la concesionaria. En muchos casos se condiciona su uso a ventanas horarias específicas y a la instalación de pantallas de contención. La concesionaria puede exigir métodos alternativos de menor vibración e impacto.

Generalmente exige un Seguro de Responsabilidad Civil con cobertura para trabajos en zona ferroviaria, con sumas aseguradas que pueden ser significativamente mayores a las de una obra convencional. En algunos casos también exigen un seguro de daños a terceros con la concesionaria como beneficiaria.

La empresa ejecutora y el propietario de la obra son responsables solidarios. La concesionaria puede reclamar no solo el costo de reparación de la infraestructura sino también los daños por interrupción del servicio y los perjuicios a los usuarios afectados.

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