Constituir y habilitar una empresa de demolición en Argentina implica cumplir requisitos más estrictos que los de una empresa constructora convencional. La actividad involucra riesgos elevados, equipamiento especializado y responsabilidad ante terceros y estructuras linderas. Esta guía describe el proceso de habilitación, los organismos intervinientes y los registros específicos que exige el sector en las principales jurisdicciones del país.
Habilitación comercial y objeto social específico
La empresa debe constituirse con un objeto social que incluya expresamente la actividad de demolición, desmontaje y derrumbe de estructuras. La habilitación comercial se tramita ante el municipio de la sede, con declaración del rubro y el equipamiento. En CABA, la actividad de demolición está identificada con códigos específicos en el nomenclador de actividades y requiere habilitación ante la Agencia Gubernamental de Control (AGC). La inspección de habilitación puede incluir verificación del lugar de guarda de maquinaria y equipos. En la Provincia de Buenos Aires, el trámite varía por municipio pero en todos los casos la actividad debe declararse explícitamente al momento de la habilitación.
Registro de Empresas de Demolición en CABA
En la Ciudad de Buenos Aires, la normativa más exigente del país obliga a las empresas que realizan demoliciones a inscribirse en el Registro de Empresas de Demolición de la Dirección General de Obras y Catastro. Para inscribirse, la empresa debe acreditar: personería jurídica vigente, representante técnico con matrícula habilitante, flota de maquinaria propia o acreditada, ART con cláusula de no repetición, seguro de responsabilidad civil con cobertura mínima establecida por la AGC, y ausencia de sanciones previas en el registro. La inscripción debe renovarse periódicamente y puede suspenderse ante infracciones graves. Sin esta inscripción, la empresa no puede obtener permisos de demolición en CABA.
Representante técnico, seguros y personal habilitado
El Representante Técnico para obras de demolición debe ser un ingeniero civil o en construcciones con matrícula vigente. A diferencia de la excavación, la demolición exige conocimientos específicos en análisis estructural para planificar la secuencia correcta de derribo sin comprometer la estabilidad de estructuras adyacentes. El personal operativo debe contar con: carnet de conducción para maquinaria pesada (Clase E), certificación en uso de explosivos si se trabaja con demolición controlada, y capacitación en Higiene y Seguridad según el Decreto 911/96 con especificidad en demolición. Los seguros deben cubrir explícitamente la actividad de demolición —muchas pólizas genéricas excluyen esta actividad— y deben incluir cobertura por daños a estructuras linderas.
Licitaciones públicas y registros nacionales
Para contratar con el Estado Nacional, provincial o municipal, la empresa debe estar inscripta en el Registro Nacional de Constructores de Obras Públicas (RNCOP) del Ministerio de Obras Públicas. El RNCOP clasifica a las empresas por capacidad de contratación y especialidades, y la demolición es una especialidad reconocida. Para registrarse, se requiere documentación contable de los últimos ejercicios, detalle de obras ejecutadas con referencias verificables, equipamiento disponible y antecedentes del personal técnico. La capacidad de contratación se actualiza anualmente. Pertenecer a CAEDE es un respaldo sectorial que puede fortalecer la presentación ante comitentes públicos y privados.