Los cimientos y fundaciones son la parte menos visible de una construcción pero la más difícil de eliminar. Cuando se demuele un edificio o una casa, los cimientos quedan enterrados y muchos propietarios los dejan en el suelo sin saber que esto puede condicionar — o directamente imposibilitar — una nueva construcción. En CAEDE trabajamos con empresas especializadas en la demolición y extracción completa de fundaciones, un trabajo que requiere maquinaria pesada, criterio técnico y coordinación con los estudios de suelo.
Tipos de fundaciones y complejidad de extracción
Las fundaciones superficiales (zapatas, vigas de fundación, plateas de hormigón) son las más comunes en viviendas y las más accesibles para demoler: se ubican a 0,5 y 2 metros de profundidad. Las fundaciones profundas (pilotes de hormigón, caños Franki, pilotes de madera) son más complejas: pueden llegar a 10 o 20 metros de profundidad y su extracción requiere equipamiento especial. Los pozos de fundación de mampostería son frecuentes en construcciones antiguas y suelen sorprender en cuanto a dimensiones reales al momento de excavar. Identificar el tipo de fundación es el primer paso antes de presupuestar la obra.
¿Por qué es importante extraer los cimientos?
Dejar los cimientos enterrados puede parecer una solución económica, pero genera problemas serios a futuro. Los cimientos viejos interfieren con el diseño estructural de la nueva construcción: obligan a rediseñar la ubicación de las nuevas fundaciones, pueden causar asentamientos diferenciales y complican las excavaciones para planta baja o subsuelo. Además, muchos municipios exigen la presentación de plano de demolición completa — incluyendo fundaciones — antes de aprobar el permiso de obra nueva. Un estudio de suelo post-demolición es la forma de certificar que el terreno está listo para construir.
Proceso de demolición de fundaciones
El proceso comienza con la excavación perimetral para exponer los cimientos. Se utiliza retroexcavadora o miniexcavadora según el acceso disponible. Una vez expuesta la fundación, se rompe con martillo rompedor hidráulico o con equipo de demolición por corte. El acero de refuerzo se separa del hormigón: el ferrosalereo tiene valor de reventa como chatarra. El hormigón triturado puede reutilizarse como material de relleno. En el caso de pilotes, se utilizan extractores de pilotes o, si la extracción completa es imposible, se los corta a nivel de la nueva plataforma y se documenta su ubicación para el proyecto nuevo.
Coordinación con el nuevo proyecto
La demolición de fundaciones debe coordinarse con el profesional que diseña la nueva construcción. En muchos casos, la solución no es extraer todo sino mapear con precisión lo que queda enterrado para que el nuevo proyecto lo tenga en cuenta. Esto requiere una digitalización del relevamiento de lo encontrado durante la excavación. Las empresas de CAEDE trabajan en conjunto con estudios de arquitectura e ingeniería para garantizar que el terreno entregado sea compatible con el proyecto siguiente, evitando sorpresas costosas durante la obra nueva.