La demolición de caja de ascensor y escalera es una intervención que combina demolición selectiva con ingeniería estructural. Ambas estructuras suelen ser elementos rígidos y portantes dentro de los edificios: la caja del ascensor generalmente actúa como núcleo de rigidez sísmica, y la escalera puede estar integrada a la losa o soportar cargas importantes. Demolerlas incorrectamente puede comprometer la estabilidad del edificio completo. Las empresas del directorio CAEDE tienen experiencia en este tipo de trabajos, que requieren coordinación técnica entre el equipo de demolición y el profesional estructuralista responsable.
Por qué se demolen cajas de ascensor y escaleras
Las razones para demoler una caja de ascensor son variadas. En edificios antiguos que instalan ascensor por primera vez, la obra inversa también es posible: se demuele la escalera de servicio existente para abrir el hueco del nuevo elevador. En reciclajes edilicios, se cambia la ubicación del ascensor para optimizar la circulación. En otros casos, el ascensor existente está fuera de norma (Reglamento IRAM 4501 para ascensores) y su caja requiere demolición y reconstrucción para alojar un equipo actualizado.
En el caso de las escaleras, la demolición puede responder a un cambio de planta, a la necesidad de ganar metros cuadrados, o a la refuncionalización de un edificio. Un hotel que se convierte en oficinas, o un depósito que pasa a ser vivienda, suele reformular completamente sus circulaciones verticales.
En todos estos casos, el punto de partida es siempre el mismo: diagnóstico estructural previo a cargo de un profesional habilitado que determine qué puede demolerse y qué refuerzos se necesitan.
Proceso técnico de demolición y apuntalamiento
La demolición de una caja de ascensor de hormigón armado es un trabajo de alta precisión. El proceso estándar incluye:
1. Relevamiento y planos: se identifican los planos originales del edificio (si existen) para conocer el armado de la caja. Sin planos, se realiza un sondeo del armado in situ.
2. Apuntalamiento de losas adyacentes: antes de demoler, se instalan sopandas y tablones en todos los niveles que apoyen en la caja o que la utilicen como elemento rígido. Este paso es no negociable.
3. Corte perimetral: se realizan cortes con disco de diamante en los puntos de unión con losas y muros adyacentes, para desligar la caja del conjunto sin transmitir vibraciones dañinas.
4. Demolición por tramos: se trabaja de arriba hacia abajo, tramo a tramo, con martillo eléctrico o miniexcavadora con martillo hidráulico si la altura y accesibilidad lo permiten. El material demolido baja por el hueco de la propia caja o por ducto de escombros externo.
5. Retiro de fierros: el acero del armado se corta y separa para reciclaje. El hormigón triturado se retira como escombro o se recicla como árido.
El proceso para escaleras es similar, con la particularidad de que la losa de escalera está generalmente inclinada y armada en dos sentidos, lo que hace más complejo el corte y retiro.
Habilitaciones y coordinación con empresas de ascensores
Si la demolición de la caja de ascensor es parte de un proyecto de instalación de nuevo ascensor, la empresa demoledora debe coordinar con la empresa ascensorista el tamaño y dimensiones exactas del nuevo hueco. Un error de centímetros puede invalidar el equipo seleccionado.
En la Ciudad de Buenos Aires y en muchos municipios del GBA, la instalación y modificación de ascensores está regulada por la Ley 962 de Accesibilidad y requiere gestión de expediente ante el organismo de control edilicio correspondiente (DGROC en CABA, organismos municipales en el interior). La demolición de la caja existente debe quedar documentada en el expediente de obra.
Desde el punto de vista de seguros, este tipo de trabajo tiene alto riesgo asegurado: la empresa demoledora debe presentar póliza de responsabilidad civil con cobertura específica para trabajos en interior de edificios con terceros presentes (residentes, oficinistas, etc.).